La crisis económica actual es una evidencia a todas luces para todos los países en general. Y en esta situación no hay -como piensan algunos- blindaje de por medio. LLama la atención, que en algunos países en desarrollo, sus gobernantes y/o algunos de sus políticos sigan pensando en el blindaje como una especie de consuelo económico.
La crisis actual no conoce de fronteras, y no distingue a países ricos de países pobres. El mejor blindaje -piensan algunos- no es la complacencia ante la crisis, sino la actuación ante ella. Y es aquí donde la evidencia sí traza fronteras: hay países -como China, y otros- que ya empezaron a actuar frente a la crisis. Los resultados se verán a mediano plazo, pero lo importante es ese aspecto: actuar para poder avanzar, avanzar para no tener que retroceder. Y China lo tiene claro. Ha avanzado tanto en su economía y en su comercio que no puede darse el lujo de retroceder. Más aun, de lo que haga China -y de sus resultados- dependerá buena parte el destino final de esta crisis.
